3eros Básicos


Tema: “ Soy niño, soy niña ”

 

La igual dignidad entre varones y mujeres.

 

Hoy se habla mucho sobre las diferencias varón y mujer, sobre las características propias o típicas de la masculinidad o femineidad.
Se habla de la diferencia de roles y de la necesidad de poder compatibilizar el trabajo familiar y profesional. A todos nos interesa, y necesitamos hablar y escuchar sobre ello porque conocer las diferencias sirve para comprendernos mejor. Pero al reflexionar sobre la diferencia sexual no podemos quedarnos sólo en la observación de aspectos relativos a la fisiología y
psicología. Debemos llegar al meollo de la cuestión y entender la procedencia, el sentido y el destino de esta diferencia constitutiva de la persona humana, varón y mujer.

 

El hombre lo es como varón o como mujer y lo es para la comunión. La diferencia sexual corporal es signo de contingencia, de necesidad del otro, de complementariedad y de posible comunión interpersonal. El cuerpo sexuado del hombre y el resto de las diferencias entre varón y mujer son signo de que el hombre no es para la soledad sino para el encuentro.

 

No podemos hablar del sentido del cuerpo y de la diferencia sexual sin hablar del sentido de la vida de la persona. En la persona humana cuerpo y alma conforman la unidad personal, están esencialmente unidos, de modo que el cuerpo no es un añadido.

 

Puesto que varones y mujeres tenemos un origen y un destino común, toda discusión al respecto de la diferencia valdrá la pena si contribuye a unir, a descubrir intereses comunes, como lo es la familia, y a construir juntos una sociedad mejor al aportar cada cual lo suyo propio.

Hombre y mujer somos iguales debido a nuestra común naturaleza, es más, debido a nuestro ser personal único e irrepetible; pero cada uno tiene unas diferencias personales y genéricas que conllevan modos específicos de ver y vivir en el mundo. Cada uno es total y radicalmente hombre o mujer, actúa como tal, piensa como tal, aunque la mujer haya tenido que instalarse en un mundo hecho por el hombre y labrar dentro de él su mundo particular.

Hombre y mujer somos dos realidades referidas recíprocamente la una a la otra; al entrar en crisis una, necesariamente entra en crisis la otra. La vida humana existe disyuntivamente: se es varón o mujer, y ambos consisten en su referencia recíproca intrínseca: ser varón es estar referido a la mujer; y ser mujer significa estar referida al varón.

Pero es un hecho cotidianamente experimentado que varón y mujer en muchos aspectos, experimentan el mundo de manera diferente, solucionan tareas de manera distinta, sienten, planean, reaccionan de manera desigual, lo cual indica una intrincada relación entre lo biológico, lo cultural y la propia libertad.

 

¿Mejor, peor, igual?

 

Mujeres y varones somos diferentes no solamente porque nuestros órganos genitales son diferentes. Es más, se puede decir que tenemos órganos genitales diferentes porque somos diferentes: varones o mujeres.

Las diferencias entre varón y mujer son diferencias de tipo biológico, psíquico, e incluso intelectual. Hay antropólogos actuales, como Blanca Castillo, que llegan a hablar de alma masculina y alma femenina.

 

Vamos a fijarnos en las diferencias cerebrales, por ejemplo:

La estructura que interconecta los dos hemisferios (cuerpo calloso) tiene una mayor densidad

de interconexión en las mujeres. El flujo sanguíneo cerebral está más incrementado en las mujeres que en los hombres. El cerebro de los hombres está funcionalmente organizado
de una manera asimétrica evidente en las regiones frontales izquierdas, mientras que en el cerebro de las mujeres se evidencia una función bilateral.

El cerebro femenino envejece más despacio. Existen diferencias de densidad neuronal en ciertas zonas cerebrales en el varón diferentes que en la mujer.

Estas diferencias hombre-mujer implican cierto tipo de comportamientos intelectuales también diferentes:

La mujer puede realizar más tareas intelectuales simultáneamente -Ej.: leer el periódico y hablar por teléfono -que el hombre. Esto se debe a que la mujer tiene el cuerpo calloso más denso.

El cerebro masculino está más capacitado para la concentración (menos tareas simultáneas) -Ej.: al leer el periódico, disminuye la agudeza auditivo. Tiene el cuerpo calloso menos denso.

El cerebro femenino puede identificar emociones ajenas con más precisión.

El hombre tiene mejor capacidad espacial y de orientación. La mujer tiene mejor capacidad para el lenguaje. Esto se debe a la mayor densidad neuronal del hemisferio izquierdo y al uso simultaneo de ambos hemisferios.

Mejor memoria auditivo en la mujer. Mejor memoria visual en el hombre. La mujer resuelve mejor los problemas centrada en el proceso. El hombre resuelve mejor los problemas centrado en la meta.